Que
enseñanza tan grande, pues los hijos de hoy, ya no toleran a los papás, como si
ellos no fueran a envejecer. Muchas
veces perdemos la paciencia, olvidando cuanta paciencia ellos nos tuvieron a nosotros de niños.
Amen a sus padres, es uno de los mandamientos y además es una bendición.

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